La solidaridad nace del ser humano y se dirige esencialmente al ser humano. La verdadera solidaridad, aquella que está llamada a impulsar los cambios que favorezcan el desarrollo de los individuos y las naciones, está fundada principalmente en la igualdad universal que une a todos los hombres. Esta igualdad es una derivación directa e innegable de la verdadera dignidad del ser humano, que pertenece a la realidad intrínseca de la persona, sin importar su raza, edad, sexo, credo, nacionalidad o partido. La solidaridad trasciende a todas las fronteras: políticas, religiosas, territoriales, culturales, etc. Para instalarse en el hombre, en cualquier ser humano, y hacer sentir en nuestro interior la conciencia de una “familia” al resto de la humanidad. El socorro alpino se funda sobre dichas premisas y es testigo de como, aun, la montaña mas que dividir, une....
38th Edition - 19RD SEPTEMBER

PLACA DE PLATA PREMIO INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD ALPINA DE PINZOLO
38ª edición, 19 de septiembre

Este año, el Comité organizador del Premio Internacional de la Solidaridad Alpina de Pinzolo ha decidido asignar en su 38ª edición el premio «Placa de plata» a un merecedor miembro del TOPR, aprovechando la celebración del centenario de la organización.  A continuación resumiremos la biografía del socorrista que ha sido nominado para el premio:


Roman Kubin nació el 11 de marzo de 1953 en Zakopane. Cuando era niño empezó a frecuentar la montaña y a interesarse en especial en las cuevas de los Tatra.  A partir de 1974, y como miembro ya del Speleoklub Tatrza´nski, una asociación espeleológica, empezó a explorar el mundo subterráneo de los Tatra.  En un principio trabajó en el Centralny O´srodek Sportu de Zakopane, un ente deportivo de ámbito internacional en el que se ocupaba de la asistencia técnica para las carreras y en el que promovió el uso de dispositivos para medir electrónicamente el tiempo y de equipos audiovisuales. 

En 1981 se convirtió en miembro del TOPR  y diez años después en socorrista profesional.  Se especializó en el salvamento en cuevas. Las acciones subterráneas más difíciles del TOPR de los últimos veinte años se han realizado bajo su mando y han contado con su participación. 

Como uno de los dos miembros del auxilio de los Tatra, ha tomado parte en más de setecientas expediciones de salvamento (la media de los socorristas en activo es de casi cien expediciones). Un aspecto importante de la actividad que ha desempeñado ha sido su trabajo como instructor. 

Ha entrenado a casi todos los socorristas especializados en intervenciones en cuevas que en la actualidad se encuentran en servicio.  Se ha ocupado también de la formación de los colegas de la eslovaca Horska služba. Tiene en su haber el grado de instructor senior del TOPR. En julio de 2008 se jubiló. A sus capacidades y méritos hay que añadir además otra característica:  su buen carácter. 

Es una persona tranquila, dueña de sí misma y pacífica.  Dirige de manera ejemplar los grupos de personas que operan en condiciones extremas.  Además, él no lo reconocería nunca, porque es una persona extraordinariamente modesta.